Es escuchar correa de distribución y nos echamos a temblar.

Normal, porque este sistema está compuesto por varias piezas y si alguna de ellas falla supondrá un gran gasto para nuestro bolsillo.

Para prevenir contratiempos lo mejor es realizar un mantenimiento regular para asegurar el buen funcionamiento del motor y alargar la vida de tu vehículo.

La sustitución de la correa de distribución y los rodillos tensores se debe realizar aproximadamente cada 120.000 kilómetros o cada 8 años de uso.

Seis signos que indican que deberías cambiar el sistema de distribución:

1. El ruido que hace nuestro coche al arrancarlo es mucho más fuerte que de costumbre.

2. El humo que sale por el tubo escape es muy abundante.

3. El vehículo vibra durante la conducción.

4. Brillo inusual en la correa.

5. Grietas en la correa de distribución.

6. El motor gotea

Si cumples alguno de los requisitos que te hemos contado, ven a tu taller Motrio más cercano y te asesoraremos sobre el cambio del sistema de distribución. Podrás ahorrarte el dinero que supondría una rotura.